Wednesday, June 03, 2009
El gran problema político de la Humanidad es que éste no es esencialmente un problema político.
El gran problema económico de la Humanidad es que éste no es esencialmente un problema económico.
El gran problema social de la Humanidad es que éste no es esencialmente un problema social.
El gran problema militar de la Humanidad es que éste no es esencialmente un problema militar.
El gran problema ecológico de la Humanidad es que éste no es esencialmente un problema ecológico.
Todos estos ámbitos de problemas y algunos otros son esencialmente un asunto espiritual.
El gran problema de la Humanidad es un problema espiritual y de éste ámbito surgen todos los demás.
Cuando hablamos de problema espiritual nos referimos a que nuestras concepciones fundamentales acerca del mundo, la Humanidad, y la Vida en su totalidad, son disfuncionales a la Vida misma. En otras palabras, son concepciones que de una manera u otra, atentan contra la permanencia, sustentabilidad y plena realización de la potencialidad de la Vida en sus distintas expresiones y ámbitos.
Llevándolo a palabras más sencillas, el problema espiritual del mundo es un asunto de creencias. De las creencias centrales en las que fundamentamos nuestras culturas -o nuestra cultura planetaria- y por ende, nuestros sistemas filosóficos, religiosos, políticos, económicos, militares, sociales, en fin, todas las áreas del quehacer humano.
La Humanidad lleva siglos intentando resolver sus problemas políticos, sociales, económicos, militares, etc. a través de medios políticos, sociales, económicos, militares. Y si atendemos a los resultados que vemos a nuestro alrededor y por todas partes, sin mucho éxito que digamos. En el mejor de los casos, las 'soluciones' son como paños de agua tibia, o meros cambios provisionales y limitados. Sin ir a la raíz de los asuntos, y por ello vuelven a surgir.
De hecho, pareciera que llevamos milenios repitiendo los mismos patrones de guerras, injusticia, explotación, hambre, depredación del ambiente, crimen, pobreza, e infelicidad. Incluso, muchos de nuestros problemas, lejos de haber disminuido, parecieran haberse agravado a límites insostenibles, como lo evidencia el crucial dilema ambiental, la crisis económica global, o las amenazas de conflagraciones bélicas con posibilidad de utilización de armas nucleares.
Esto se debe a que la Humanidad en su conjunto no ha atinado a acertar a la raíz de todos estos problemas. Por lo tanto, se atacan las consecuencias, dejando incólume su génesis.
Y esta raíz como hemos dicho, se encuentra en nuestros sistemas de creencias: erróneos, disfuncionales y sobre todo, sostenidos.
Pero todos estos sistemas a su vez podríamos derivarlos de una matriz fundamental: Un paradigma cultural, es decir, un modelo de pautas y principios, que generan las bases conceptuales, perceptuales e interpretativas fundamentales de nuestra relación con el mundo.
Este paradigma podríamos sintetizarlo en lo que hemos llamado el Paradigma de Separación-Dominación.
Podríamos esbozarlo en tres proposiciones básicas en orden de importancia:
1) La Separación como orden natural de las cosas: todo lo que existe está separado, desvinculado, fragmentado.
2) La Superioridad como orden natural de las cosas: lo que está separado está estructurado en órdenes jerárquicos separados.
3) La Dominación como orden natural de las cosas:la separación y superioridad deben existir necesariamente, a la fuerza si es necesario.
Como podemos ver, todas estas proposiciones y muchas otras que podríamos mencionar, surgen, derivan, del Paradigma y de la idea de Separación.
Este paradigma se justifica, explica, y estructura con toda suerte de elaboraciones teológicas, filosóficas, científicas, sociales, y de todo tenor.
Y generan a su vez muchas de nuestras creencias sociales y colectivas:
- La idea de escasez de recursos. (Por cierto, todo un paradigma, el Paradigma de Escasez)
- La idea de la competencia de unos contra otros.
- La idea de superioridad racial, sexual, cultural, étnica, social.
- La idea de 'cada quien para sí mismo', generadora a su vez de la idea del 'propio interés' como dinamismo económico y social fundamental inevitable y más aún, deseable.
- Las ideas -y praxis- de explotación de la naturaleza.
- Las ideas -y praxis- de explotación de otros seres humanos.
- Las ideas -y praxis- de separación de clases sociales.
- Las ideas -y praxis- de hiperacumulación de recursos y consumismo adictivo.
Y un centenar de etcéteras más, incluyendo la fundamental idea de que aún individualmente estamos separados de nosotros mismos: las distintas dimensiones que constituyen nuestro ser están desvinculadas, incluso, negamos o despreciamos algunas de ellas. Lo racional es una cosa, lo emocional es otra, lo corporal va por otro lado, lo sensible por otra, lo poético, divino, sensual, etc. Todo está desconectado, y por tanto vivimos fragmentados interiormente y asimismo, defragmentados de los demás y de toda la Vida.
Ahora viene la pregunta que han estado formulando muchas personas a lo largo de la Historia y en nuestro tiempos de una manera cada vez más insisitente: científicos, poetas, artistas, antropólogos, historiadores, filósofos, místicos, políticos, religiosos, y lo más importante; gente corriente del día a día, como nosotros:
¿"Y si todo este asunto de la separación no es más que una mentira, una ficción, una ilusión"?
Inmediatemente saltan todos los condicionamientos de siglos y milenios de un paradigma separador-dominador: "¿estás loco?", "¡mira la realidad!", "¿a dónde te llevará esa loca idea?".
Pues es mejor que sí, que examinemos a dónde nos podría llevar esa nueva idea, un examen más profundo de la naturaleza de la realidad, una exploración más honda y esencial de lo que somos.
Cuando hacemos eso, empieza a surgir una nueva perspectiva que apunta a lo que la Espiritualidad ancestral y perenne sostiene y lo que la Nueva Ciencia viene afirmando:
"NADA ESTÁ SEPARADO DE NADA MÁS, TODO ESTÁ INEXTRICABLEMENTE INTERCONECTADO, VINCULADO, ENTRETEJIDO EN UNA INCREÍBLE MATRIZ DE CONEXIONES, RELACIONES Y LAZOS INTERDEPENDIENTES"
La Espiritualidad sostiene que no estamos separados de los demás, ni de la naturaleza, ni de nosotros mismos, ni de la energía creativa infinita que constituye el Universo -que algunos llaman Dios-
Y nos propone que fundamentemos toda nuestra política, toda nuestra economía, toda nuestra cultura, toda nuestra sociedad, y todo nuestro propósito individual y colectivo en esa nueva perspectiva.
Porque en ello, en definitiva, en ello se define, se fundamenta nuestro Ser.
¿Qué nos parece? ¿Le daremos aunque no más sea una posibilidad a esta visión?
¿La exploraremos?
Y si nos parece correcta, ¿la llevaremos a la praxis, a una expresión concreta?
Ser o no Ser, ésa es la cuestión.
Wednesday, March 19, 2008
Sobre el artículo de Neale 'El Resto de la Historia', -el cual aparece más abajo, en esta misma fecha- hecho por Neale, escribí algunos comentarios... :
La doctrina usual es: cree en Jesús -o en Cristo- y serás salvo...
Lo que jamás se ha enseñado -al menos no abiertamente- es lo que Jesús se empeñó en decir, pero quedó opacado: 'lo que yo hago, ustedes también pueden hacerlo, no es que yo soy un dios, ustedes también son dioses... la idea es que se den cuenta de su poder, no sólo del mío, o el de Dios... el mismo poder que yo tengo, ustedes lo tienen... Mientras no puedan creer esto (es decir en ustedes mismos), está bien, pues crean en mí y es prácticamente lo mismo, porque todos somos Uno'.
'Pero no coloquen para siempre su poder fuera de ustedes, sino reconozcan, comprendan y ejerzan el poder con el que están dotados...
Si lo hacen, aunque sea al nivel de un grano de mostaza, le dirán a un monte desarráigate y lo hará...'
El gran problema de la versión tradicional es que se abdica del propio poder creador y hasta de la propia dignidad, para dárselo a otro, a la 'autoridad', o a quien invoca el poder divino para expropiarte todo poder...
Entonces se creó una religión sobre Jesús, a propósito de Jesús y se olvidó casi por completo la espiritualidad o enseñanzas de Jesús, o por así decirlo, la religión de Jesús...
Torciendo, manipulando o soslayando las palabras de Jesús, luego Pablo diosificándolo -sólo a él- y luego los Padres de la Iglesia torciéndolo todo, más el desastre de la oficialización imperial del cristianismo, quedó desvirtuado casi en su totalidad el contenido jesuano...
Del 'todos ustedes son hermanos', al 'serán hermanos si...'
Del 'lo que yo hago ustedes también pueden', al 'sólo Cristo salva'
Del 'todos ustedes son hijos de Dios', al 'Jesús es el Hijo de Dios y ustedes sólo lo serán si creen en su nombre'...
Del 'dioses sois' al 'ustedes son miserables pecadores y sólo serán dignos si creen...'
Del Jesús hombre que muestra la divinidad del ser humano, al Jesús Dios, que sólo él es divino... Etc., etc...
En fin, la buena noticia del enviado a anunciar la buena nueva de la liberación del temor, la separación y opresión del viejo sistema de pensamiento aún está vigente, más bien, pendiente...
La buena nueva de la divinidad del ser humano, su tremendo poder creador y la Unidad de todas las cosas, es aún revolucionario, emergente, por anunciar...
Gracias a Dios, siempre hay tiempo, espacio y oportunidades para que llegue la Resurreción, para que la Luz, el Salvador, el Ungido, la Verdad, el Camino, la Vida, que somos, nazca nuevamente en nuestras vidas y se exprese, así sea poco a poco, o grandemente, como quiera que elijamos sea, se anuncie y se actúe...
Que esta buena noticia sea captada, revelada y develada, expresada y experimentada, hecha praxis personal y colectiva, es mi intención, propósito y deseo para todos ...
Un interesante artículo de Neale Donald Walsch, sobre lo no muy divulgado del significado de la vida de Jesús de Nazareth.
Neale Donald Walsch es el escritor de la serie de libros "Conversaciones con Dios"
Jesús fue –es- un Salvador para toda la Humanidad .
Como lo somos tú y yo.
Ahora la diferencia entre tú, yo y Jesús está en que él donó el abrigo, prestó la capa, aceptó la responsabilidad. La mayoría de nosotros no. En ese sentido, Jesús es nuestro salvador. Por cuanto él hizo con su vida lo que muy pocos de nosotros hemos hecho con la nuestra. ¡Él hizo lo que todos vinimos aquí a hacer! Y al hacerlo, nos “salvó” de la necesidad de hacerlo, si no lo deseamos.
Déjenme explicar. Todos hemos venido a salvar al mundo. No de las “asechanzas del diablo”, o de la “condenación eterna” (como enseña CCD, no hay tal cosa como el diablo, y la condenación no existe.) Hemos venido a salvar al mundo de su propia noción errada de sí mismo.
Ahora mismo estamos viviendo un mundo de nuestra propia creación; una no verdad; una experiencia que no tiene nada que ver con la Realidad Última, o con Quien Realmente Somos. Jesús sabía esto. Él también sabía Quién Realmente Era. Y lo declaró para que todos pudieran escucharlo.
El también declaró algo más. Dijo que lo que él hizo en la Tierra, nosotros también podíamos hacerlo.
Algunos no creen esto. Ellos no pueden creer que les podrían ser otorgadas –de hecho, que se les han otorgado- las mismas habilidades que a Jesús. Sin embargo, este nivel de fe es la clave para experimentar estos dones. Eso fue lo que Jesús enseñó. Ése fue su Mensaje Central.
Escribí un librito, Recreándote a ti mismo, el cual expone mucho de esto directamente. Cito de él.
Fue el mismo Jesús quien dijo: “Conforme a tu fe, así sea”. Fue el mismo Jesús quien dijo, “¡Oh mujer, grande es tu Fe, sea en ti según tu deseo!” Y la hija de la mujer sanó en aquella misma hora. Y fue el mismo Jesús el que dijo, “Si ustedes tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a aquélla montaña: desarráigate, y lo haría, y nada les sería imposible”. Sin embargo, si no puedes creer en ti mismo y en tu propia herencia divina (y porque efectivamente mucha gente no puede creer en sí misma), Jesús, en un enorme acto de Amor y Compasión te invita a creer en Él.
“En verdad, en verdad les digo, que aquél que crea en mí, las obras que yo hago él también las hará, y aún mayores que yo las hará, por cuanto voy al Padre. Y cualesquiera cosa que pidan en mi nombre, yo las haré, de manera que el Padre pueda ser glorificado en el Hijo. Y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré. “
¿No es esa una extraordinaria promesa? Tan grande y tan completo fue el entendimiento de Jesús de quién era, y de quién tú eres (“Yo y mi Padre somos Uno”, dijo y más tarde, “todos ustedes son hermanos”), que él sabía profundamente que no habría límite a lo que podrías hacer, si creyeras en tí mismo, o en él. ¿Podría haber aquí un error acerca de las declaraciones de Jesús? ¿Podría haber una mala interpretación? No. Sus palabras son muy claras. Él quería que te consideraras a ti mismo Uno con el Padre, exactamente del modo como él es Uno con Dios. Tan grande era su amor por la Humanidad, y tan lleno de compasión estuvo por su sufrimiento, que se llamó a elevarse a sí mismo al nivel más alto, a moverse a la más grande expresión de su ser, de manera de presentar un ejemplo vivo a todos los seres humanos en todas partes. Y en consecuencia, oró porque pudiéramos ver la evidencia, no sólo de su unidad con Dios, sino la nuestra también.
(“Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean Uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean Uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean Uno, así como nosotros somos Uno.”)
No se puede ser más claro.
Conversaciones con Dios nos dice que todos nosotros somos miembros del cuerpo de Dios, aunque nos imaginemos a nosotros mismos como separados, y de ningún modo parte de Dios.
Cristo entendió nuestra dificultad para creer que somos parte de Dios, parte del cuerpo mismo de Dios. No obstante, Cristo creía esto de sí mismo. Por tanto, era una simple cuestión (y una maravillosa inspiración) para él, invitar a aquéllos que no podían imaginarse a sí mismos como una parte de Dios, a imaginar ser parte de él. Por cuanto ya él había declarado de sí mismo ser una parte de Dios… y si nosotros pudiéramos creer simplemente que somos una parte de Cristo, por extensión necesariamente tendríamos que ser una parte de Dios.
Jesús debe haber enfatizado este punto muchas veces, porque los registros de sus enseñanzas, y los comentarios sobre ellas, contienen en la Biblia incontables referencias a esta relación. Coloquemos sólo unas pocas de estas referencias separadas juntas y tendremos una extraordinaria revelación:
Yo y mi Padre somos Uno (Juan 10:30)
La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. (Juan 17:22)
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad. (Juan 17:23)
Que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. (Juan 17:26)
Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. (Romanos 12:5)
Y el que planta y el que riega son una misma cosa (1 Cor. 3:8)
Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. (1 Cor. 10:17)
Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo…(1 Cor 12:12-16)
Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. (1 Cor. 12:20)
Todos nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo. Todos nosotros somos el Uno Cristificado. Y si Cristo es Uno con Dios, así, también, lo somos nosotros. Nosotros simplemente no lo sabemos. Nos rehusamos a creerlo. No podemos imaginarlo.
Sin embargo, no es cierto que ir a través de Jesús sea requerido para ir con Dios. Jesús nunca pronunció esas palabras, ni siquiera cercanamente. Ese no era su mensaje.
Su mensaje fue: si ustedes no creen en mí, si ustedes creen que yo soy quien digo ser a causa de todo lo que he hecho, entonces ustedes nunca creerán en ustedes mismos, en quienes son, y su propia experiencia de Dios será inalcanzable.
Jesús dijo lo que dijo, hizo lo que hizo, -realizó milagros, curó a los enfermos, resucitó muertos- incluso resucitó Él mismo de la muerte, para que pudiéramos saber Quién Él Era… y de este modo, que supiéramos también Quiénes Somos Realmente.
Es esta segunda parte de la ecuación la que usualmente se deja fuera de la doctrina tradicional acerca de Cristo.
Y así ya ves, Jesús es nuestro Salvador, al grado que él nos ha salvado de la ilusión de nuestra separación de Dios. Jesús es el Hijo de Dios, como lo somos todos.
NDW
Sunday, February 03, 2008
Un muy importante artículo sobre este tema del famoso antropólogo Richard Leakey, para complementar la información de Ashley Montagu que aparece en blogs pasados.
En 1937, un afortunado descubrimiento sacó a la luz uno de los productos más impresionantes de la civilización andina antigua. En junio de dicho año, Julio Tello, pionero de la arqueología en Perú, estaba explorando lugares históricos de la costa de su país, al norte de Lima, y decidió hospedarse en una pequeña hacienda del pueblo de Sechín. Allí vio una piedra curiosamente esculpida, llevada a la casa como objeto decorativo. Pensó que la escultura debía ser parte de una construcción local interesante y pidió que le indicaran el lugar donde la habían encontrado. El propietario de la hacienda condujo a Julio Tello al pie de un cerro cercano, donde éste advirtió que otras piedras análogamente labradas sobresalían del suelo. Con la seguridad de haber dado con algo importante, Julio Tello inició una excavación inmediatamente. Se quedó en Sechín los dos meses siguientes, tiempo durante el cual desenterró los restos de un notable monumento.
Hace unos 3000 años, las gentes del lugar, hoy conocido como Cerro Sechín, habían construido un edificio cuadrado en cuya fachada y muros laterales se ve una fila de guerreros desfilando salpicada de imágenes de cabezas cortadas, ojos sacados, torsos eviscerados, niños partidos por la mitad, brazos sueltos y montones de vértebras. El mensaje es claro: es una demostración de fuerza militar, una inconfundible amenaza de agresión. Aunque Cerro Sechín es único como muestra de la arquitectura andina antigua, imágenes guerreras parecidas se hallan en construcciones y monumentos de civilizaciones de Centroamérica y del Viejo Mundo de este período. La cerámica moche del Perú también representa soldados triunfales que celebran su victoria sobre abyectos prisioneros. La "iconografía del poder", como la describe el antropólogo estadounidense Joyce Marcus, se convierte en un tema común y convincente entre las civilizaciones nacientes de todo el mundo. A medida que las ciudades se convirtieron en ciudades-estado, y éstas en naciones, sus gobernantes se decantaron cada vez más hacia la amenaza y la demostración de poderío militar. Algunos dicen que seguramente este aspecto constante de la historia indica algo acerca de la naturaleza de la humanidad, indica que los seres humanos son agresivos por naturaleza, que la guerra está en nuestros genes.
Es un hecho innegable, como señala Marshall Sahlins, que "la guerra aumenta en intensidad, en derramamiento de sangre y en duración... a través de la evolución de la cultura, y alcanza su culminación en la civilización moderna". La historia humana puede evaluarse de muchas maneras, pero una de las medidas más horribles es el saldo de muerte dejado por las guerras cada vez más agudamente encarnizadas. Sigmund Freud dijo: "Los hombres no son seres amables y amistosos que desean el amor... Hay que contar con una buena dosis de deseo de agresión, como parte de los instintos de los que están dotados... Quienquiera que piense en las atrocidades de las antiguas migraciones, en las invasiones de los hunos o de los llamados mongoles bajo Genghis Khan y Tamerlán, en el saqueo de Jerusalén por parte de los piadosos cruzados e incluso, en los horrores de la última guerra mundial, tendrá que inclinar su cabeza ante la realidad de esta concepción del hombre." Freud creía que los hombres están dotados de un instinto básico para la agresión y que éste se manifiesta repetidamente en el campo de batalla.
El significado de Makapansgat
A menudo se ha pretendido que los descubrimientos de hombres fósiles refuerzan estas ideas. Generalmente, los descubrimientos a los que se hacía referencia eran los de las cuevas sudafricanas, en especial la de Makapansgat. Aquí, los restos de Australopithecus africanos estaban entremezclados con gran número de cráneos de papión y con millares de fragmentos óseos de otros animales.
En una serie notoria de treinta y nueve artículos científicos, publicados entre 1949 y 1965, Raymond Dart revisó la evidencia de Makapansgat. En los huesos viejos de esta cueva vio signos claros de un comportamiento clave que nos separaba de nuestros antepasados simiescos: los homínidos se habían convertido en carnívoros, dijo. Analizó la causa de la muerte de cincuenta y ocho papiones, cuyos cráneos fueron hallados en las cuevas, y afirmó que las fracturas hundidas de muchos de los cráneos indicaban que éstos habían sido golpeados por algún tipo de cachiporra empleada principalmente por atacantes que se valían preferentemente de la mano derecha. Raymond Dart resaltaba así sus ideas: "Según esta tesis, los antecesores del hombre se diferenciaban de los antropomorfos actuales en que eran matadores confirmados: seres carnívoros que cogían presas vivas mediante violencia, las apaleaban hasta matarlas, despedazaban sus cuerpos rotos, descuartizaban sus miembros, apagaban su sed voraz con la sangre roja de las víctimas y devoraban ávidamente la lívida carne magullada."
Cuando Raymond Dart examinó con detalle los restos fósiles de los australopitecinos de la cueva, observó que, aparentemente, también ellos presentaban señales de violencia. Parecía que los instintos de matar de nuestros antepasados no se limitaban a papiones y otros animales, a pesar del hecho de que en este punto de la historia humana el cerebro de los homínidos era todavía relativamente pequeño. "Probablemente, este equipo mental microcefálico resultaba de sobras adecuado para la fase sansónica de evolución del hombre -fase ruda, omnívora, de canibalismo, de empuñar huesos a modo de porra, de serrar con quijadas... La repugnante crueldad de la humanidad para con el hombre constituye uno de sus rasgos ineludibles, característicos y diferenciales; sólo es explicable en términos de sus orígenes de caníbal."
Resumiendo sus ideas sobre los orígenes del hombre en su ensayo The predatory transition from ape to man (La transición depredadora del mono al hombre), aparecido en 1953, Raymond Dart decía: "Los archivos de la historia humana, bañados en sangre y plagados de carnicerías, desde los más antiguos registros egipcios y sumerios a las atrocidades más recientes de la segunda guerra mundial, concuerdan, junto con el primitivo canibalismo universal, con las prácticas de sacrificar seres humanos o animales, o sus sustitutos en religiones formalizadas, y con el arrancar cabelleras, cazar cabezas, mutilar cuerpos y otras prácticas necrofilias generalizadas de la humanidad, en proclamar este rasgo diferencial de ansia de sangre, este hábito depredador, este signo de Caín, que separa dietéticamente al hombre de sus parientes antropoideos y más bien lo alía con los carnívoros más mortíferos."
Las conclusiones de Raymond Dart fueron radicales, y sus descripciones, gráficas. En la atmósfera tensa y de tañido del fin del mundo de la segunda guerra mundial y sus resultados, trató de explicar el estado del mundo en términos de una determinada concepción de la prehistoria. Más tarde encontró un seguidor vehemente en Robert Ardrey, dramaturgo, periodista y ensayista. En una prosa vívida y evocadora, Robert Ardrey esbozó un cuadro impresionante de nuestro pasado. En una serie de obras populares, African Genesis (Génesis africana), Territorial Imperative (El imperativo territorial), Hunting Hypothesis (La hipótesis de la caza) y Social Contract (El contrato social), describió la historia del hombre como supuestamente depredadora, de carnívoro y de caníbal, y promulgó la noción de que los hombres no pueden librarse de los instintos agresivos que modelaron la historia humana. "El hombre es un depredador cuyo instinto es matar con un arma", dijo en 1961 -concepción que aún sostenía cuando murió en 1980. "Nos gusta la violencia en el deporte y en los pasatiempos; es un residuo de nuestro pasado cazador."
La de Robert Ardrey no fue la única voz que proclamó públicamente el signo de Caín, y muchos psicólogos y biólogos compartieron esta noción; entre ellos cabe destacar al ganador del premio Nobel Konrad Lorenz en su libro On Aggression (Sobre la agresión). Cineastas y escritores de ficción divulgaron la idea hasta hacerla de dominio público con obras tales como West Side Story, 2001: una odisea del espacio y El señor de las moscas.
El tema adquirió popularidad y gozó de gran aceptación: los hombres son innatamente inhumanos, y ello explica gran parte de la miseria, el sufrimiento y los actos de guerra en el mundo.
Creo que estas ideas son erróneas. En este capítulo voy a analizar la validez de las pruebas, exponer otros aspectos de la prehistoria humana que pueden arrojar alguna luz sobre la "naturaleza humana" y examinar el modelo de desarrollo urbano desde la revolución agrícola, fenómeno que, creo, revela muchas cosas sobre el funcionamiento de la sociedad moderna.
Veamos en primer lugar los huesos de la cueva de Makapansgat. El lento proceso de erosión se ha llevado gran parte del techo de la cueva, dejando al descubierto una brecha asombrosamente rica en fragmentos óseos fósiles. Por ahora se han recogido del lugar más de un cuarto de millón de fósiles. Al igual que en las demás cuevas sudafricanas, lo que sugirió la posible presencia de restos de homínidos fue el descubrimiento de cráneos de papiones fosilizados. James Kitching descubrió, en 1947, el primer homínido hallado en el lugar, el que Raymond Dart llamó, primero, Australopithecus prometheus porque parecía que había empleado fuego, pero cuyo nombre fue luego cambiado a Australopithecus africanos, cuando se demostró como falso el supuesto del fuego.
Las especulaciones de Raymond Dart sobre los australopitecinos de Makapansgat tenían dos vertientes. Una, su interpretación de que los grandes desperfectos que presentaban los restos de homínidos indicaban un grado notorio de violencia interpersonal. La otra, el hecho de que, después del examen minucioso de 7.159 fragmentos fosilizados de huesos de animales de la brecha, sacó la conclusión de que los homínidos habían llevado muchos de los huesos a la cueva a fin de fabricarse armas y utensilios con ellos. A Raymond Dart le impresionó el hecho de que, entre los depósitos, los huesos de algunas partes del esqueleto abundaran más que otros; ¿acaso no indicaba esto que los homínidos seleccionaban los huesos que les podían ser útiles? En 1957 escribió: "La desaparición de las colas probablemente fue debida a que eran usadas como señales y látigos de caza fuera de la cueva. La falta de vértebras caudales y de otro tipo puede deberse también al valor potencial de su cuerpo como proyectiles y de sus procesos (cuando existían) como palancas y puntos de apoyo. Los fémures y las tibias son lo más común de entre los huesos largos, probablemente porque debían de ser las porras más eficientes para que las usaran las mujeres y los niños que se quedaban en casa." Creía que una parte del hueso superior del brazo (el húmero) era la cachiporra preferida. Las quijadas partidas por la mitad en el mentón servían de sierra, la doble hilera de dientes de la mandíbula superior de un animal pequeño era un raspador útil, y un cráneo cortado vuelto del revés constituía un cuenco excelente. Raymond Dart bautizó todo ello como cultura "osteodontoquerática" (de huesos, dientes y piel).
Nueva interpretación de la evidencia
Bob Brain, merced a su trabajo en el museo del Transvaal de Pretoria, es el principal responsable de haber estimulado una reevaluación de las conclusiones Dart. En los últimos quince años, Bob ha estado enfrentándose al enigma de la naturaleza de los depósitos de la cueva. Las preguntas que más le inquietaban son cómo llegan los huesos a una cueva y qué les ocurre una vez allí.
Veamos primero la segunda cuestión. Como explica Bob Brain, "un fósil enterrado cerca del fondo de un relleno de cueva puede tener encima hasta 30 metros de sedimento, cuyo peso es considerable. El efecto de este peso es producir un aplastamiento general, como si sobre los huesos hubiera pasado una apisonadora... Por eso están tan deformados muchos de los fósiles de homínidos de las cuevas sudafricanas. Pero si el cráneo se rellena con material cementante, éste proporciona a la caja cerebral un soporte interno, y el cráneo resistirá la presión deformadora." Pero el proceso puede complicarse si, al quedar enterrado, el cráneo queda cerca de un objeto duro y punzante. "La presión sobre la piedra puede hacer penetrar la punta en el cráneo y causar una fractura de compresión localizada, como la que se produciría si al individuo lo hubieran matado de un golpe en la cabeza."
Según las interpretaciones de Raymond Dart sobre los huesos estropeados de homínidos, uno de los individuos habría sufrido un "tremendo golpe transversal que le partió el cráneo en dos mitades a causa de un porrazo en el vértice, quedando separados la frente y el cogote". De la mandíbula inferior de un adolescente de unos doce años, Dart dedujo: "Las fracturas que muestra la mandíbula inferior revelan que la violencia, probablemente sufrida en un combate fatal, consistió en un impacto estrujador localizado, recibido en la cara un poco a la izquierda de la línea media y en la región de los incisivos, posiblemente propinado por una porra. Por lo que se refiere a la mandíbula, el resultado de este golpe decisivo fue que los cuatro incisivos permanentes (y quizás el segundo molar de leche izquierdo) saltaron de sus alvéolos, y el hueso se rompió." Según Raymond Dart, otra "víctima" habría muerto de "un golpe vertical propinado exactamente detrás y a la derecha del bregma con un objeto de dos puntas". Y el niño de Taung habría sido atacado con "un golpe lateral en la región frontotemporal izquierda del cráneo."
Bob Brain dice: "Ahora que he observado los efectos de la presión en muchos centenares de fósiles, soy sumamente cauto antes de tratar de entresacar de ellos ejemplos de ataques a huesos producidos antes de la fosilización... El desperfecto en la mandíbula del adolescente, por ejemplo, podría haberse producido simplemente por la presión localizada de una piedra contenida en los depósitos. Y no hace falta suponer que los incisivos 'saltaron de sus alvéolos' a causa del golpe de una porra. Estos dientes de raíz recta suelen desprenderse las mandíbulas antes de la fosilización. "
"La evidencia es ambigua", dice Bob. "Es imprescindible poder contar lo antes posible con otros ejemplares, hallados en un contexto tal que permita separar concluyentemente el deterioro anterior a la muerte de los efectos posteriores a la fosilización. Mientras no se disponga de tales evidencias, la cuestión de la incidencia de violencia interpersonal entre los australopitecinos debe seguir abierta."
¿Qué decir, pues, sobre la cultura supuestamente "osteodontoquerática" de los australopitecinos? Los huesos de animales de la cueva de Makapansgat representan acumulaciones en proporciones no naturales de partes diferentes del esqueleto, y los numerosos bordes, puntas, cañas de hueso y cosas parecidas presentes en la mezcla ósea pudieron ser empleados eficazmente como instrumentos. Pero ¿qué significa esto? Bob Brain piensa lo siguiente acerca de los depósitos de huesos: "En ocasiones excepcionales, que hacen las delicias de los paleontólogos, se conserva todo el esqueleto de un animal muerto hace mucho tiempo, con todos los huesos en su sitio y sin que falte ninguno. Pero estos acontecimientos se dan sólo en circunstancias especiales... Lo más corriente es que el cuerpo del animal quede sometido a las influencias destructoras que caracterizan cualquier ambiente natural. El esqueleto se desarticula en sus partes individuales, cada una de las cuales tiene que habérselas con la atención que puedan prestarle los carnívoros y con las fuerzas de descomposición y destrucción. "
Bob tuvo la suerte de poder ver experimentalmente qué suerte corrieron los huesos que un día fueron parte de una comida. Cuando trabajaba en la Estación de Investigaciones del Desierto de Namib presenció el "experimento natural" perfecto. "Había estado visitando diversos poblados hotentotes, y me había sorprendido el número de fragmentos de huesos de cabra dispersos entre las cabañas. Reuní una pequeña colección de ellos y los dejé fuera de la estación de investigaciones, agrupados en tipos de partes de esqueleto, como ejercicio de osteología. En seguida advertí que determinadas partes estaban bien representadas, mientras que otras escaseaban o faltaban... No resultó difícil encontrar la explicación: la muestra representaba los residuos resistentes de esqueletos de cabra, los capaces de resistir el tratamiento que habían recibido."
Prácticamente, la gente del poblado no contaba con otra carne que la de cabra, y aprovechaba todo lo que estos animales ofrecían. Los residuos los echaban a los perros, los cuales los roían y los lamían hasta que no quedaba nada más por extraer. Se destruían muchos de los huesos más delicados, y sólo quedaban las partes más duras y resistentes del esqueleto. Bob Brain vio que, entre la colección de huesos, lo más abundante eran las quijadas y luego, por orden de abundancia, el extremo romo del hueso alto de las patas delanteras (húmero), la rodilla de las patas traseras y los huesos bajos de las patas. Prácticamente faltaban todos los huesos de la cola, la articulación con el tronco del húmero, las vértebras y la articulación superior del fémur. Si bien la gente del poblado ya inicialmente había deteriorado mucho los huesos de cabra, lo que realmente imprimió la marca de carnívoro a aquellos restos fue la dentadura de los perros. Cuando Bob comparó el conjunto óseo del poblado con la colección de fósiles de Makapansgat, el resultado fue asombroso. Si bien ambos conjuntos no eran idénticos, "la semejanza global en la composición de las colecciones de huesos es notoria", dice. Parecería como si los fósiles de Makapansgat no fueran ni los utensilios ni las armas de una cultura antigua, sino los restos de muchas comidas de carnívoros.
Esta afirmación se ve respaldada por la evidencia conseguida por Judy Maguire, del Instituto Bernard Price de Johannesburgo. Sus investigaciones la llevaron a la madriguera de una hiena rayada, en la reserva natural de Giora Ilani de Israel, donde confeccionó una lista de los tipos de daños que las hienas infligían a los huesos que se llevaban a sus madrigueras. Catalogó nueve formas distintas de daños, que comprendían el mellado, la fracturación concoidea, las estrías distribuidas al azar, las perforaciones, la subdivisión y la excavación de hoyos. La comparación con los fósiles de Makapansgat es esclarecedora. En esta colección pueden encontrarse los nueve tipos de marcas, y el treinta por ciento de los huesos de fósiles, por dar sólo una cifra muy prudente, presentan señales inequívocas de actividad de hienas. De entre los huesos de madriguera actual de hiena, los que presentan marcas constituyen casi el sesenta y cinco por ciento, pero, según Judy Maguire, la cifra menor asignada al conjunto fósil puede explicarse por la escamación superficial de muchos fósiles, que se habría llevado las señales. A pesar de que algunos de sus colegas del Instituto Bernard Price, y en especial James Kitching, discrepan de Judy Maguire, ella ha llegado a la conclusión de que en las acumulaciones óseas de Makapansgat los carnívoros desempeñaron un papel mucho más importante de lo que se había creído.
Esta afirmación se ve respaldada por la evidencia conseguida por Judy Maguire, del Instituto Bernard Price de Johannesburgo. Sus investigaciones la llevaron a la madriguera de una hiena rayada, en la reserva natural de Giora Ilani de Israel, donde confeccionó una lista de los tipos de daños que las hienas infligían a los huesos que se llevaban a sus madrigueras. Catalogó nueve formas distintas de daños, que comprendían el mellado, la fracturación concoidea, las estrías distribuidas al azar, las perforaciones, la subdivisión y la excavación de hoyos. La comparación con los fósiles de Makapansgat es esclarecedora. En esta colección pueden encontrarse los nueve tipos de marcas, y el treinta por ciento de los huesos de fósiles, por dar sólo una cifra muy prudente, presentan señales inequívocas de actividad de hienas. De entre los huesos de madriguera actual de hiena, los que presentan marcas constituyen casi el sesenta y cinco por ciento, pero, según Judy Maguire, la cifra menor asignada al conjunto fósil puede explicarse por la escamación superficial de muchos fósiles, que se habría llevado las señales. A pesar de que algunos de sus colegas del Instituto Bernard Price, y en especial James Kitching, discrepan de Judy Maguire, ella ha llegado a la conclusión de que en las acumulaciones óseas de Makapansgat los carnívoros desempeñaron un papel mucho más importante de lo que se había creído.
Hoy se ve que gran parte de la información en la que Raymond Dart y Robert Ardrey basaron sus descripciones gráficas de nuestro pasado supuestamente sanguinario no supera la prueba de una investigación científica moderna. Al revisar este trabajo no pretendo minimizar los esfuerzos y las importantes contribuciones que hizo Raymond Dart a nuestro conocimiento sobre la evolución de los homínidos. Corno señala Bob Brain, "el estudio de Dart sobre los fósiles de Makapansgat constituyó un proyecto pionero, por cuanto representó el primer análisis y la primera interpretación de un conjunto óseo de una cueva africana". Otros investigadores solían centrarse sólo en ejemplos seleccionados de huesos, examinando sólo aquellos en los que estaban particularmente interesados. Su método marcó el inicio de un estudio más lógico de todo el proceso que determina que los huesos se conserven y se fosilicen. Realmente, fue Raymond Dart quien en gran medida animó a Bob Brain y a Judy Maguire a esforzarse por comprobar sus hipótesis anteriores. Resulta bastante irónico que él tuviera una disposición mucho mejor para aceptar las implicaciones de sus hallazgos que la que muestran muchos de sus seguidores.
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Con este capítulo se ha pretendido presentar la, guerra como una respuesta social y política a un cambio de circunstancias económicas. Pero lo que cambió con la transición desde la caza y la recolección nómadas a la agricultura sedentaria fue la naturaleza de la sociedad, no la naturaleza del hombre. Los hombres son esencialmente seres culturales, capaces de responder de varias maneras diferentes a las mismas circunstancias dominantes.
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De la obra de Richard E. Leakey "La formación de la Humanidad"
El artículo completo puede verse en:
http://www.gestae.com/Galeria/ch/ch06.htm
Friday, July 27, 2007
1) El sistema destructivo androcéntrico-opresor-capitalista-excluyente está montado sobre lo que algunos llaman el Paradigma Cultural de Dominación.
2) Este Paradigma de Dominación consiste básicamente en una concepción de la Vida en la cual necesariamente el Poder es coercitivo y crea las categorías dominador-dominados, ricos-pobres, élites-excluidos, etc. La Fuerza violenta ya sea simbólica o física son sus formas de estructuración.
3) Este Paradigma surge no de la biogenética o la antropogénesis de los seres humanos o de la naturaleza, sino que es una creación cultural, surgida en un determinado momento de la Historia, concretamente en el momento del surgimiento de las sociedades agrícolas.
4) El motor fundamental de este paradigma lo encontramos en las primeras concepciones mágico-religiosas surgidas a partir del gran quiebre cultural evidenciado en el surgimiento de las sociedades agrarias y su posterior desarrollo como "civilizaciones".
5) Es decir, el Paradigma de Dominación surge, además de otros elementos, a partir de concepciones religiosas específicas... La religión es la fuente fundamental de este paradigma y su principal reproductor, amplificador, difusor, perpetuador...
6) Dichas concepciones podrían sintetizarse así: el destino del ser humano depende de la voluntad de dioses terribles, coléricos, demandantes de sumisión absoluta. Dichos dioses deben ser complacidos, o si no, se sufren dolorosas consecuencias tanto en la tierra como en el más allá...
7) ¿Quiénes saben lo que los dioses demandan? Sus "representantes": los "elegidos", santos, profetas, sacerdotes, la casta social que delinea la estructura total de las primeras civilizaciones. Los reyes son dioses, o son designados por ellos, las sociedades son teocracias.
8) El máximo poder es el poder de los dioses, y posteriormente, el Dios único... por lo tanto, el poder de los sacerdotes, y las organizaciones por ellos creadas es inmenso.
9) A pesar de los alrededor de siete mil años que han pasado desde entonces, y a pesar de 'reformadores' y/o revolucionarios religiosos como Jesús, Buda, Krishna, Mahoma, etc., que han sido reportados como predicadores de Amor, Justicia y Hermandad, el Paradigma de Dominación surgido desde precisamente las Teologías de la Dominación, han secuestrado dichas doctrinas, fagocitándolas hasta convertirlas en parte de su sistema. Las teologías de la Dominación y por ende, el Paradigma del cual surgen y el cual reproducen, está prácticamente incólume.
10) La mayoría de las instituciones religiosas actuales, responden totalmente al Paradigma de Dominación. No puede ser de otro modo, puesto que las creencias que les dan origen, y por tanto su ética, praxis y estructura provienen y son las de la Dominación.
11) La Revolución o es Cultural, o reproducirá la Dominación, por tanto se hace necesario cambiar el Paradigma original.
12) Para cambiar el Paradigma de Dominación, se hace absolutamente necesario transformar las Teologías de la Dominación. Ello no implica destruir o negar la esencia espiritual del ser humano, o sus posibilidades de expresión devocional. Pero sí implica revocar las creencias más perniciosas que justifican, fundamentan y perpetúan la dominación.
13) Las Viejas Teologías de la Dominación están siendo desmontadas y deben ser desmontadas por un nuevo cuerpo de ideas... : en general este nuevo sistema de ideas es conocido como "La Nueva Espiritualidad", o las "Nuevas Teologías de la Liberación"; las cuales liberan a los seres humanos de toda influencia, injerencia, o sumisión a organización o institución religiosa alguna, o a "poderes superiores jerárquicos", mientras que se abraza un nuevo tipo de espiritualidad concreta, ya sea teísta o no teísta.
14) El principio fundamental de esta nueva visión es el conocido "Todos somos Uno", lo cual significa la reivindicación de la dignidad esencial de cada ser, del principio de la Unidad en la Diversidad, la dupla Igualdad-Justicia como base de la Libertad y el Amor reverente y reflexivo por la Vida.
15) El Socialismo y el Comunismo en su acepción elevada no son sino expresión plena de la Espiritualidad: la primacía de la vida y la vida humana en cuanto social, y el "Todos somos Uno" en su formulación 'comunista', es decir, todos somos una Común Unidad...
NUEVA ESPIRITUALIDAD Y EL PARADIGMA DE DOMINACIÓN
El Modelo de Dominación dentro del cual el mundo de hoy está inmerso, no consiste solamente en un imperativo económico, político, militar, o social, sino también y esencialmente, deviene de un modelo ideológico y cultural. Este modelo ideológico-cultural está montado en un paradigma, es decir, un sistema de creencias, valores y principios básicos del pensamiento que organizan, informan y conforman el modelo.
Este sistema raigal de pensamiento, al cual llamamos Paradigma de Dominación, en términos generales, es común a la mayoría de las culturas del planeta y pudiera describirse como un sistema que concibe el Poder como una fuerza coercitiva que se concentra en pocos sujetos, mientras se reduce o niega a otros. De allí una distribución inequitativa del Poder, que genera dominadores y dominados, opresores y oprimidos, poderosos y sumisos.
Históricamente, el Paradigma de Dominación se monta sobre la creencia o asunción en/de poderes absolutos omnímodos, a los cuales los demás deben someterse. Así, estos poderes son representados por las poderosas fuerzas de la naturaleza y posteriormente, son los dioses, o un solo dios, quien genera y concentra dichos poderes.
Los dioses, o el dios único, por tanto, devienen en el máximo poder dominador. Este máximo poder es ‘administrado’ por los sacerdotes, intérpretes, o ‘intermediarios’, de los cuales surgen sistemas legales, y diversas formas de organización social y política. En principio, son sistemas teocráticos absolutistas, luego pasan a ser instituciones religiosas, que no son sino instancias de Poder.
Desde el surgimiento y eficaz instalación de este paradigma en las civilizaciones más vigorosas del planeta, el modelo ha permanecido prácticamente inalterado. En este sentido, las religiones han constituido el más poderoso sistema de producción, reproducción, difusión y perpetuación de matrices de dominación, puesto que se basan en dioses, o en un Dios demandante, coercitivo y todopoderoso, capaz de infligir los más temibles castigos, ya sea en la tierra, como en el cielo.
Las religiones masivas contemporáneas, sobre todo las occidentales, han estructurado auténticas teologías de la dominación, a través de las cuales se han originado, ejecutado y justificado todo tipo de actos criminales, e injusticias masivas de todo tenor. Todo ello a pesar de los contenidos amorosos y compasivos de la mayoría de las doctrinas religiosas, y/o del carácter benéfico, altruista y solidario de muchas praxis y representantes . Ello es así porque el paradigma dominador ejerce una fuerza oculta y más potente, que sobrepasa en general la doctrina explícita. Es el fenómeno que denominamos Disociación Cultural Religiosa.
Comprender los nudos básicos de estas teologías permite entender los presupuestos básicos del modelo dominador: las jerarquías, la desigualdad, el exclusivismo y la exclusión, que se mantienen a través de la fuerza coercitiva, tanto fáctica como simbólica. Es decir, permite comprender una de las bases fundamentales del Paradigma de Dominación.
El desmontaje y crítica de tales teologías no implica la negación de la espiritualidad, e incluso, de la experiencia religiosa genuina. Por el contrario, amplía y profundiza las mismas. Pero ello no será posible sino a partir de un abandono de las creencias más arraigadas que propugnan la dominación, el temor y la opresión como substratos fundamentales, para ser sustituidas por concepciones que parecen ser novedosas, pero que realmente están en el núcleo de la espiritualidad ancestral de los pueblos.
Esto se propone a partir de los contenidos de la llamada Nueva Espiritualidad. Una espiritualidad emergente, en construcción, que intenta desactivar por completo los mecanismos y creencias coercitivas que sostienen la dominación, para constituirse a través de nuevas teologías de la liberación, en un nuevo Modelo Solidario, que puede nutrir y animar muy poderosa y profundamente, los movimientos alternativos de transformación en el mundo.
Los resultados e implicaciones progresistas que tales visiones proponen son muy diversas y profundas, tanto en lo individual y colectivo: la moral, la ética, las relaciones sociales, los valores, la ciencia, la política, la economía y muchos otros ámbitos.
Pero en principio, las posibles consecuencias más relevantes surgen a partir de paulatinos procesos de liberación:
- Liberación individual y colectiva de la influencia y/o poder de las instituciones religiosas dominantes.
- Liberación de la autoridad e influencia de los representantes individuales, grupales y transnacionales de poder religioso.
- Y sobre todo, liberación de las creencias y en fin, de la base paradigmática del Modelo Dominador.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA:
· Walsch, Neale Donald. Conversaciones con Dios 1, 2, 3.
Ed. Grijalbo, México, 1995, 1997, 1999
· Walsch. Neale Donald. Las Nuevas Revelaciones.
Ed. Grijalbo, México, 2004.
· Chopra, Deepak. Conocer a Dios.
Ed. Plaza y Janés, España, 2000.
· Miret Magdalena, Enrique. El Nuevo Rostro de Dios.
Ed. Temas de Hoy, España, 1994.
· Boff, Leonardo. La Dignidad de la Tierra.
Ed. Trotta. España. 2000.
· Sheldrake, Rupert y Fox, Matthew. Ciencia y Espiritualidad.
Ed. Kier, Argentina, 2000
· Butterworth, Eric. Descubre tu Poder Interno.
Ed. Unity, Colombia, 1976
· Solomon, Robert. Espiritualidad para escépticos.
Ed. Paidós, España, 2003
· Rodríguez, Pepe. Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica.
Ed. B, Barcelona, 1998 .
ARTÍCULOS:
- La espiritualidad de la revolución bolivariana.
http://www.aporrea.org/ideologia/a24431.html
- La base espiritual revolucionaria
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=33237
Thursday, April 05, 2007
Tuesday, August 08, 2006
Sería una buna contribución a la Paz reenviarlo a todas las personas que se pueda...
Saludos,
Víctor.
CÓMO LAS GRANDES CADENAS TELEVISIVAS MANIPULAN LA MASACRE DE ISRAEL EN LÍBANO Y GAZA
Manuel Freytas
IAR noticias
La noticia del genocidio israelí en Gaza y Líbano está en todas las cadenas y TV locales, pero no se le llama genocidio sino conflicto, no hay un ejército poderoso y superior que ataca sino "combates" entre pares, el ejército israelí y la guerrilla (del país invadido) que "ataca a Israel"
Durante un mes, el Mundial de fútbol de Alemania convocó la atención en vivo de más de tres mil millones de personas en todo el planeta gracias a que las cadenas internacionales difundían en directo ese evento durante las 24 horas.
Países enteros movilizados por las grandes cadenas televisivas se paralizaron frente a las pantallas de TV, y multitudes salieron a las calles a celebrar el triunfo de sus equipos con muestras de risas o festejos, o de llantos colectivos, cuando la formación que los representaba quedaba eliminada del mundial.
Durante un mes, y gracias a la televisión, el Mundial de fútbol, 22 tipos que corren detrás de un balón, un negocio de las trasnacionales y de los medios de comunicación que mueve 8.000 millones de dólares, se convirtió en una cuestión central y determinante en la vida de miles de millones de personas que permanecieron clavadas frente a los televisores mientras duró la competencia.
La "fiesta colectiva" (difundida por TV) del Mundial de Alemania se convirtió en una cuestión "estratégica" de Estado para los gobiernos de las naciones, tanto dependientes como centrales, que decretaban asueto laboral para que sus ciudadanos no se perdieran los partidos y pudieran celebrar en las calles.
Hace quince días, el Estado de Israel comenzó un genocidio militar, primero en la Franja de Gaza, y ahora en el Líbano, cuyo desenlace operativo ya ha costado la vida (hasta ahora) de más de 150 personas (entre palestinos y libaneses) entre ellos mujeres, niños y hasta bebés, además de la tremenda destrucción de infraestructura y medio ambiente dejada por los bombardeos contra poblaciones civiles indefensas.
Se trata de una masacre militar de características inéditas, de una superpotencia, el Estado judío de Israel, que utiliza contra poblaciones desarmadas cazas F-16, artillería pesada, tanques y blindados, aviones espías sin piloto que vigilan todos los espacios y lanzan sus misiles orientados a blancos (asesinatos) selectivos, helicópteros Apache que atacan las 24 hs., e infantería cubierta por los blindados, que avanza y rodea las ciudades.
Ante esta carnicería militar, a la que se agrega el genocidio causado por la emergencia sanitaria y alimentaria de las poblaciones bloqueadas por las tropas judías, ningún gobierno del mundo decretó asueto nacional, ninguna de las poblaciones que se movilizaron para celebrar el Mundial de fútbol de Alemania mueven un dedo ni se dan por "enteradas" de la tragedia.
Los miles de millones que se emocionaron, rieron o lloraron, con el Mundial permanecen indiferentes ante el asesinato en masa de seres humanos bombardeados por una superpotencia invasora, en el colmo de la impunidad y del silencio cómplice de las potencias y de sus organizaciones internacionales.
¿Qué le pasa a esta humanidad que se conmueve y llora con 22 tipos rentados corriendo detrás de una pelota, y no derrama una sola lágrima ni se conmueve con el asesinato masivo de sus semejantes?
¿Cómo se llegó a esta aberración, a este individualismo atroz, a esta deshumanización, a esta indiferencia ante la muerte y la vida, donde los únicos factores de movilización colectiva son los ídolos deportivos y los personajes de la farándula?
La pregunta tiene respuesta: SE LLEGÓ CON LA TELEVISION.
Se llegó a esto con la sociedad de consumo, con la manipulación informativa para vender productos, espectáculos, farándula, ídolos deportivos, modas fashion, celulares, y, en general, todo lo que sea rentable para los consorcios capitalistas mediáticos, trasnacionales y locales, que controlan y direccionan conducta colectiva mediante la "información" o el "entretenimiento".
Pero así como las técnicas de manipulación sirven para alienar conciencias con la "TV espectáculo", también sirven para esconder la realidad, crear cortinas de humo, y fabricar "atención social", o "indiferencia", ante los distintos acontecimientos locales o internacionales que se van sucediendo.
El "mostrar" o "esconder" tal o cual acontecimiento, depende de los intereses que eventualmente tengan los gobiernos y consorcios mediáticos sobre el mismo. Así como las cadenas internacionales "vendieron" y mostraron masivamente el Mundial de Alemania (que distrajo por un mes la atención de los problemas reales), de la misma manera ocultan la masacre producida por Israel en Gaza y Libano, de la misma manera que lo hacen en Irak o en otras partes del planeta sometidas a la conquista y al genocidio militar por el control de mercados y de recursos estratégicos.
La manipulación informativa
La primera técnica que utilizan las grandes cadenas (tanto televisivas como radiales y escritas) es la descontextualización del lenguaje, la deformación significante de los hechos, que permite dar una interpretación diferente a lo que en realidad está sucediendo.
Así, por ejemplo, en relación a Líbano y Gaza, la prensa internacional sustituye la palabra invasión (lo que en realidad está sucediendo) por "conflicto" , "enfrentamiento" o "crisis", quitándole a Israel su carácter de potencia agresora y poniendo a Gaza y Líbano, países invadidos, en la misma igualdad de condiciones que las fuerzas invasoras.
De igual manera sustituyen la palabra "asesinato" (lo que realmente está ejecutando Israel en Gaza y el Líbano) por "muerte de personas", lo que le quita el significante real al genocidio militar israelí realizado sobre poblaciones civiles desarmadas.
Otro punto de la deformación del lenguaje para esconder la realidad, consiste en presentar las acciones de los grupos combatientes que resisten la invasión (con recursos logísticos y armamento precario frente a una superpotencia) en el mismo nivel que la potencia israelí invasora.
De esta manera, llaman "guerra" tanto a las masacres militares de Israel sobre poblaciones civiles como a las acciones defensivas de los grupos combatientes que defienden su territorio, nivelando el significante entre el "invasor" y el "invadido".
La segunda técnica que utilizan las grandes cadenas para deformar la comprensión de la masacre israelí en Gaza y el Líbano es la "jerarquización de la noticia" , mediante la cual minimizan y restan gravitación social movilizante frente al genocidio. Veamos como lo hacen: Las grandes cadenas, cuando quieren imponer un "eje de información" o de "noticia" lo imponen.
Y lo imponen mediante una metodología: con repetición encadenada y con coberturas en vivo. Si las grandes cadenas televisivas trasnacionales trasmiten una cobertura en vivo, imponen planetariamente la información a las cadenas y medios locales que la retrasmiten y potencian a las sociedades ubicadas en su área de influencia.
Así como el medio es el mensaje (según la teoría de Mac Luhan) la TV es la masividad del mensaje globalizado a nivel planetario, y lo que no está en las pantallas simplemente no existe. Pero en este caso, el genocidio producido por Israel en Gaza y Líbano, las cadenas no lo ocultan sino que lo deforman y le quitan su significante de hecho trascendente y de tragedia humana universal
¿Y cómo lo hacen?
Como ya se dijo, a través de la manipulación, la TV internacional puede imponer desde un mundial de fútbol hasta los temas más estúpidos de la tierra como si fueran de "interés general", o puede quitar relevancia a hechos trascendentes de importancia clave para el destino de la humanidad.
O sea, que de la misma manera que tiene el poder de imponer lo que al sistema le interesa, cuenta con el poder de ocultar lo que perjudica al sistema. ¿Y cómo lo hacen? Simplemente "valorizando" y "jerarquizando" la información. Lo que se destaca como información principal, a lo que se da carácter de cobertura en vivo, es lo que lee y registra el televidente como acontecimiento central.
Y aquí está la trampa: el genocidio de Gaza y el Líbano no figuran como "información principal" relevante de las grandes cadenas, sino como un "agregado informativo" en el gran paquete de la información diaria. Si bien está en todos los segmentos de noticias, no cuenta con la relevancia y la dinámica de una cobertura con corresponsales en vivo en los diferentes teatros de los hechos, con opiniones de testigos, protagonistas de la masacre, relatando la tragedia en vivo y en directo.
En el caso de Gaza y Líbano, la CNN, y las grandes cadenas no ocultan la información, la achican, la deforman, la reducen en significación, para evitar la reacción emocional del televidente que la consume casi con indiferencia.
Se pone la información (en este caso Gaza y Líbano) detrás, se la despoja de relevancia y de titulares impactantes, se le quita a las imágenes la música de fondo, se la "desdramatiza", y se la convierte en una "noticia más".
Por otra parte, las cadenas con la CNN a la cabeza, seleccionan las imágenes, evitando puntillosamente mostrar los rastros asesinos de los bombardeos israelíes sobre las poblaciones civiles y sus víctimas, personas comunes asesinadas, entre las que se incluyen mujeres y niños.
La manipulación mediática del genocidio producido por Israel en Medio Oriente apunta a lo masivo: y lo masivo es la TV.
La jerarquización y difusión de información en Internet no tiene incidencia masiva: las agencias que titulan en primer plano sobre el genocidio en Gaza y Líbano, son proveedoras de radios, TV y diarios que luego deciden sobre la valorización y presentación de las mismas ante la opinión masiva.
O sea que no se la oculta (a la información) , se la manipula con la "jerarquización " y la "valorización".
La noticia del genocidio israelí en Gaza y Líbano está en todas las cadenas y TV locales, pero no se le llama genocidio sino conflicto, no hay un ejército poderoso y superior que ataca sino "combates" entre pares, el ejército israelí y la guerrilla (del país invadido) que "ataca a Israel.
La técnica con la que habitualmente los consorcios mediáticos televisivos, y sus repetidoras locales, arman las coberturas para movilizar a miles de millones de televidentes, en el caso de Gaza y Líbano es utilizada para convertir al genocidio producido por Israel en una especie de "información burocrática" y aburrida.
Esa es la razón principal por la cual la masacre de Gaza y el Líbano producida por Israel casi "no existe" para los miles de millones de televidentes que consumieron el Mundial de Alemania (22 tipos corriendo detrás de una pelota) como la razón principal y determinante de sus vidas.
El mundo está compuesto por miles de millones de individuos que se rigen por un axioma elemental: miro la televisión y luego existo.
Y las grandes cadenas televisivas se encargan de que el genocidio militar de Israel en Gaza y Líbano, simplemente, no exista.Para quienes quieran entender el proceso histórico que ha llevado al conflicto palestino-israelí, aquí hay un muy buen trabajo, el cual adjunto en su versión completa... Por cierto, elaborado por judíos estadounidenses que están en contra de la posición del actual Estado de Israel... Para que nadie salga a hablar de antisemitismo, antijudaísmo, antiamericanismo, etc.
Como es algo largo, para los que no tienen mucho tiempo, coloco aquí unos extractos.
Pásenlo a todos sus contactos para contribuir con la solidaridad y el cese de la violencia en el Medio Oriente...
El Origen del Conflicto Palestino-Israelí
Judíos por la Justicia en el Oriente Próximo
Mientras continúa el habitual derramamiento de sangre en el Oriente Próximo, la búsqueda de una solución equitativa se debe ocupar de las causas fundamentales del conflicto. La doctrina convencional es que, aunque ambos lados tienen la culpa, los palestinos son "terroristas" irracionales que no tienen un punto de vista que valga la pena escuchar. Nuestra posición, por el contrario, es que los palestinos tienen un motivo real para sentirse víctimas de una injusticia: se les arrebató su patria de más de mil años, sin su consentimiento y en general por la fuerza, cuando se creó el estado de Israel. Y todos los crímenes siguientes - por ambos lados- son la consecuencia inevitable de esta injusticia original.
Este trabajo bosqueja la historia de Palestina para mostrar cómo ocurrió este proceso y cuál sería una solución moral a los problemas de la región. Si a usted le importan los pueblos del Oriente Próximo, judíos y árabes, debería leer este informe sobre el otro lado de la historia.
Introducción
La posición sionista es que llegaron a Palestina a fines del siglo 19 para reivindicar su patria ancestral. Los judíos compraron tierras y comenzaron a construir allí una comunidad judía. Enfrentaron una oposición crecientemente violenta de los palestinos árabes, presumiblemente causada por su antisemitismo inherente. Los sionistas entonces se vieron obligados a defenderse y, en una forma u otra, la misma situación continua hasta hoy.
El problema que presenta esta explicación es que es simplemente falsa como lo mostrará la evidencia documentada contenida en este trabajo. La realidad de lo que ocurrió es que el movimiento sionista, desde el comienzo, buscaba el desposeimiento prácticamente total de la población árabe indígena de manera que Israel pudiera ser un estado totalmente judío, o llegar lo más cerca posible de este objetivo. La tierra comprada por el Fondo Nacional Judío fue conservada en nombre del pueblo judío y no debía ser jamás vendida o siquiera arrendada a los árabes (una situación que continúa en la actualidad.)
La comunidad árabe, al tomar crecientemente conciencia de las intenciones sionistas, se opuso vigorosamente al aumento de la inmigración y de las compras de tierra judías, porque presentaban un peligro real e inminente para la existencia misma de la sociedad árabe en Palestina. A causa de esta oposición, todo el proyecto sionista jamás se hubiera podido realizar sin el respaldo militar de los británicos. La amplia mayoría de la población de Palestina, a propósito, había sido árabe desde el siglo siete dC. (Más de 1200 años.)
En resumen, el sionismo se basaba en una visión errónea, colonialista, del mundo en la que no importaban los derechos de los habitantes indígenas. La oposición de los árabes al sionismo no estaba basada en el antisemitismo, sino en un temor totalmente razonable de desposeimiento de su pueblo.
Otro punto: siendo nosotros mismos judíos, la posición que presentamos aquí es crítica del sionismo, pero de ninguna manera antisemita. No creemos que los judíos hayan actuado peor que lo que cualquier otro grupo hubiera hecho en su situación. Los sionistas (que eran una clara minoría del pueblo judío hasta después de la Segunda Guerra Mundial) tenían un deseo comprensible de establecer un sitio en el que los judíos fueran los amos de su propia suerte, considerando la funesta historia de opresión de los judíos. Especialmente cuando el peligro para los judíos europeos cristalizó a fines de los años 30 y más tarde, las acciones de los sionistas fueron impulsadas por una real desesperación.
Pero lo mismo sucedió con las acciones de los árabes. El mítico "país sin un pueblo para un pueblo sin país" ya era el hogar de 700.000 palestinos en 1919. Esta es, como veremos, la raíz del problema.
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Conclusión I
Para Lectores Judíos
Como hemos visto, la causa fundamental del conflicto entre Palestina e Israel es evidente. Durante la guerra de 1948, 750.000 palestinos huyeron aterrorizados o fueron expulsados de su patria ancestral y convertidos en refugiados. El estado de Israel se ha negado a permitirles que regresen y ha destruido por completo sus aldeas o ha expropiado sus tierras, huertos, casas, negocios y posesiones personales para el su uso por la población judía. Este fue el nacimiento del estado de Israel.
Sabemos que es duro de aceptar emocionalmente, pero en este caso son los judíos los que están equivocados. Arrebatamos a los árabes, por la fuerza, la mayor parte de Palestina y acusamos a las víctimas por resistir su desposeimiento. Si usted choca el vehículo de otra persona, por la razón que se sea, la justicia más elemental exige que usted lo repare. Nuestra obligación moral hacia el pueblo palestino es igual de evidente. Ya es tiempo que todos los judíos de buena conciencia hagan todos los desagravios posibles a los palestinos para corresponder a la mejor parte de la tradición judía - su base ética y moral.
Toda crítica a Israel es vista tradicionalmente por los judíos estadounidenses como dañina para el pueblo judío, incluso si la crítica corresponde a la realidad. Pero "Mi Pueblo, es Mi Pueblo, con razón o sin ella" no difiere de "mi patria, es mi patria, con razón o sin ella". Una vez que nos lanzamos por la ladera resbalosa que nos lleva a decir que el fin justifica los medios, dejamos atrás cualquier pretensión de moralidad. Junto con millones de otros judíos estadounidenses que no están afiliados a las mayores organizaciones judías estadounidenses, estamos indignados por la opresión permanente de los palestinos por el gobierno israelí y pensamos que ha sido la ruina del alto prestigio moral del pueblo judío.
El gobierno israelí podría resolver mañana mismo la crisis palestino-israelí. En realidad, serviría los mejores intereses de sus ciudadanos si lo hiciera; porque los actos de terrorismo al azar contra israelíes cesarían, si las reivindicaciones palestinas de un estado viable e independiente fueran aceptadas y se diera compensación por las pérdidas árabes.
Aquí en los EE.UU., nosotros los judíos estamos integralmente asimilados a la corriente principal de la sociedad y tenemos posiciones de poder e influencia en todos los campos de actividad. No necesitamos seguir en una actitud defensiva. Podemos permitirnos cambiar nuestra actitud de "¿es bueno para los judíos?" a "¿es bueno?" Lo menos que los judíos estadounidenses tienen que hacer es declarar categóricamente que no podemos aprobar la ocupación ilegal por Israel de tierras palestinas, y que se asesine y mutile intencionalmente a manifestantes palestinos, armados sólo con piedras, como está documentado en informes del Consejo de Seguridad de la ONU, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, y grupos israelíes como B'Tselem, etc.
Los intereses a largo plazo de Israel son protegidos de la mejor manera apoyando a grupos israelíes por la paz, como Gush Shalom, no al gobierno israelí y su brutal represión, que sólo lleva a una violencia interminable. Los grupos por la paz israelíes critican con razón a su gobierno y nosotros también debiéramos hacerlo, ya que este último argumenta que actúa en nuestro nombre. Grupos estadounidenses como el Jewish Peace Lobby, la Jewish Voice For Peace y la Middle East Children´s Alliance también merecen su apoyo. No comprometa su ética en un apoyo ciego a políticas erróneas - sino que trabaje por una solución justa.
Por favor haga copias de esta información y pida a sus amigos judíos que consideren la información que contiene. Por el bien de todos. Paz.
Conclusión II
Esperamos que esta mirada a los hechos históricos sobre la causa fundamental del conflicto del Oriente Próximo hará cambiar de opinión a todos los que han apoyado previamente las acciones de Israel.
La centenaria persecución de los judíos en Europa fue la peor de muchas manchas en la historia europea, y el deseo de los sionistas de encontrar un santuario es ciertamente comprensible. Como todas las demás empresas coloniales, sin embargo, el sionismo estaba basado en el desprecio total de los derechos de los habitantes indígenas. Como tal, es moralmente indefendible. Y, como señaláramos previamente, todos los crímenes subsiguientes - y ha habido muchos de las dos partes - provienen inevitablemente de esta injusticia original contra los palestinos.
Considerando el daño que ha sido hecho al pueblo palestino, la obligación de Israel es hacer todo lo posible por reparar el daño que ha causado. Parte de esto debiera ser cooperar en la creación de un estado palestino soberano en toda Cisjordania y Gaza, con su capital en Jerusalén Este. Israel no debiera objetar a este estado, además, debiera contribuir a su fundación con compensaciones generosas. Fuera de que es la actitud correcta, esto terminaría con los actos esporádicos de violencia contra Israel, ya que se realizaría el deseo legítimo de los palestinos de tener su propio estado. Además, todas las leyes que discriminan contra no-judíos viviendo en Israel debieran ser revocadas. Todos los ciudadanos debieran gozar de derechos plenos e iguales, los que también debiera tener todo palestino que desee retornar a su patria nativa ancestral. Estos refugiados debieran, por principio, ser compensados por sus hogares y tierras perdidas.
Como ciudadanos estadounidenses, tenemos una obligación especial de lograr que se haga justicia en este asunto. La ayuda económica de los EE.UU. a Israel ha sido, y continúa siendo, enorme; y nuestro apoyo diplomático es el factor crucial que permite la continuación de la ocupación israelí de territorios árabes. Recomendamos enérgicamente que usted tome contacto con sus representantes elegidos en Washington y los urja a insistir que, como condición previa para continuar recibiendo apoyo, Israel debe acatar el consenso de la opinión pública mundial y retirarse a sus fronteras de 1967, como ha sido exigido en numerosas votaciones de la ONU.
Los judíos estadounidenses, en particular, tienen una responsabilidad especial de reconocer el punto de vista palestino para contribuir a que progrese la discusión. Como dice Chomsky en su "¿Paz en el Oriente Próximo?": "En la comunidad judía estadounidense, hay poca disposición a enfrentar el hecho que los palestinos árabes han sufrido una injusticia histórica monstruosa, tengas las dudas que tengas sobre las exigencias opuestas. Hasta que esto sea reconocido, la discusión sobre la crisis del Oriente Próximo no puede ni siquiera comenzar."
A largo plazo, los israelíes podrán vivir en paz con sus vecinos sólo si admiten su culpabilidad y reparan los daños. Sólo entonces podrá restaurarse la centenaria tradición judía de ser un pueblo de un alto carácter moral. Y sólo por este camino, se puede conseguir una verdadera seguridad, paz y justicia para ese antiguo país.
Fuente:
http://www.zmag.org/Spanish/0601orig.htm#con1
Monday, June 19, 2006
Esta conexión se da en tres aspectos básicos:
· Los Paradigmas Madre de las Creencias Culturales
· El Poder
· La Autoridad
PARADIGMAS MADRE DE LAS CREENCIAS
Los Axiomas Madre de las creencias religiosas son:
· EXISTE LA SEPARACIÓN (ENTRE DIOS Y LOS SERES HUMANOS Y ENTRE LOS HUMANOS)
· NO EXISTE SUFICIENTE
· DIOS REQUIERE ALGO
Lo que podríamos llamar “Axiomas Básicos” de las creencias religiosas son:
1. Dios necesita o requiere algo.
2. Dios exige a los humanos lo que necesita o requiere.
3. Dios ama, prefiere, beneficia y premia a los humanos que le dan lo que necesita o requiere.
4. Los que complacen a Dios son sus favoritos y por tanto son mejores que otros seres humanos.
5. Dios se aleja (se separa) de quienes no le dan lo que requiere y por ello,
6. Dios no colocó en la Tierra suficientes recursos para todos como parte de su castigo a los hombres. (“No hay Suficiente”).
7. Los mejores recursos de la Tierra son para los mejores seres humanos.
8. Ya que no hay suficiente, los seres humanos deben competir para obtener los recursos.
9. Ya que no todos los seres humanos son estimados por Dios, también deben competir por su favor.
10. Los que persistan en no seguir los requerimientos de Dios, serán destruidos o condenados a la miseria terrenal y a la condenación eterna. Dios puede hacerlo directamente, o a través de sus elegidos.
11. Ya que Dios lo hace, también es apropiado para los seres humanos luchar y destruirse mutuamente para conseguir los bienes escasos y/o el escaso favor de Dios.
De allí se originan los principios culturales básicos de las civilizaciones del mundo:
- LA COMPETENCIA (3, 4, 6, 7, 8)
- LA ACUMULACIÓN DE RIQUEZAS (3, 6, 7)
- LA EXCLUSIÓN DE LOS DÉBILES (4, 5, 9, 10)
- LA GUERRA CONTRA LOS DIFERENTES (1, 2, 4, 5, 10, 11)
- LA BÚSQUEDA DE PODER ( 7, 8, 9, 10, 11)
- LA JUSTIFICACIÓN DE PRIVILEGIOS (4, 7, 8)
Como se puede ver, las creencias básicas que dan pie a los principios culturales básicos de las civilizaciones del mundo (sobre todo occidentales), provienen de los Axiomas Básicos y Madre de la experiencia humana, relacionadas con las creencias religiosas. Probablemente otros principios similares pueden derivarse de manera análoga.
EL PODER
Podemos seguir la relación del Poder con la Religión a través de ejemplos de distintas épocas históricas:
· En la Edad Antigua :
- Los Reyes son descendientes de los Dioses, o son Dioses
- Las Leyes son creadas por los Dioses
- Los sacerdotes y otros representantes de los Dioses son instruidos directamente por ellos para conocer todo lo que ellos requieren y saben cómo complacerles.
- Todo el ordenamiento social, económico y político es por tanto, eminentemente teocrático, basado en la autoridad absoluta del Rey (Divino) y los sacerdotes.
· En la Edad Media Occidental:
- La Iglesia es el centro del Poder político, económico y social
- Los Reyes ya no son divinos, pero son designados por las autoridades de la Iglesia, es decir, por los representantes de Dios en la Tierra.
- La Iglesia tiene “poder para atar y desatar” en todos los órdenes de la vida.
- Guerras y campañas contra herejes, infieles y otros pecadores -ej. Las Cruzadas- son ordenadas por la Iglesia.
- El Conocimiento es recurso y uso exclusivo de la Iglesia.
· Alrededor del Renacimiento:
- Se da la primera separación entre Iglesia y Estado, pero no hay política sin intervención de la Iglesia. Existe lo que podría llamarse Asociación Directa entre Poder Religioso y Poder Secular.
- Los poderes son legitimados, intervenidos y muchas veces formados a partir de la Iglesia.
- La “evangelización” es el motivante de campañas imperiales, esclavistas y expoliadoras de los mundos “no cristianos”.
- El conocimiento comienza a independizarse de la Iglesia, pero sus motivos, propósitos, métodos y presupuestos básicos provienen de una u otra forma, por desarrollo o reacción, de los paradigmas teológicos.
· A partir de la Revolución Industrial:
- Empieza el final de la “Asociación Directa” entre el Poder Religioso y el Poder Secular, para pasar a formas más o menos encubiertas de asociación.
- Despojada paulatinamente de Poder Político, y apoyada en su enorme Poder Económico, la(s) Iglesia(s) ejerce(n) su poder e influencia a través del dominio social, por medio de lo que podría llamarse la AUTORIDAD MENTAL O PSÍQUICA de las masas.
- Por medio de su AUTORIDAD PSÍQUICA ejercida sobre millones de personas, las Iglesias aún conservan altísimo grado de poder e influencia social, que a menudo mantiene nexos estrechos con todas las demás formas de poder.
LA AUTORIDAD
Como hemos señalado, las Iglesias conservan lo que se conoce como autoridad moral, mental o psíquica, a través de los preceptos que indican a todos sus fieles, constituyéndose en la primera, o una de las más prestigiosas fuentes de creencias, conocimientos, motivaciones, leyes, sentido, estructura, pertenencia y control de conductas en la mayoría de los países. Son millones de personas las que siguen las normas, reglas, lineamientos, pedimentos, y directrices de las Iglesias. Normas que asumen provienen directamente de Dios y que sus “legítimos representantes” interpretan “de la manera más fiel” para todos los creyentes.
A pesar de la creciente ‘competencia’ entre las iglesias, la pérdida de credibilidad de las mismas en amplios sectores y el casi absoluto divorcio entre Iglesia y Estado –entiéndase, en Occidente- , aún es considerable la influencia y modelaje que ellas ejercen sobre el colectivo:
- Lo que dictaminen las iglesias es “Santa Palabra” para sus fieles.
- La opinión pública es modelada o influida en alto grado por las iglesias y sus dirigentes.
- Los gobiernos toman en cuenta siempre las opiniones y posiciones de las iglesias dominantes.
- Los círculos de poderosos y las élites intentan granjearse el apoyo y la buena pro de la iglesia dominante, a sabiendas de que ello funge de legitimación de personas y conductas.
La clave es la siguiente: Los sacerdotes, pastores, prelados, y dignatarios de las iglesias son los “legítimos y autorizados representantes de Dios en la Tierra”. Son los verdaderos intérpretes de los “Libros Sagrados”, o la Escritura Sagrada. Por tanto, sus pensamientos, palabras y acciones siempre se asociarán a la autoridad divina. Siempre estarán envueltas de un halo de credibilidad, “santidad”, e imparcialidad muy influyente para amplios sectores sociales. Podemos mencionar algunas de estas acciones:
- Por supuesto, la actividad corriente desde los púlpitos de los templos.
- Actividades de educación pública y privada.
- Creación de matrices de opinión a través de los medios de difusión.
- Programas y redes comunicacionales.
- Creación de diversas formas de organización social.
- Asesoría y consejería directa de personajes del poder público y privado.
- Creación de organizaciones con fines directos de cabildeo o ingerencia directa en el poder político o económico.
- Actividades económicas diversas.
Se da una lucha entre las diversas iglesias, o entre y éstas y otras fuentes de creencias, para “apoderarse de las almas y las mentes” de la mayor cantidad de personas posible en una sociedad, por lo que la actividad de las mismas se acentúa en los momentos en que una u otra teme perder influencia o poder. Ello implica, en la mayoría de los casos, buscar reforzar su autoridad en base a la pretensión de verdad revelada y auténtica de sus doctrinas.
Es aquí donde surge la ecuación:
AUTORIDAD = PRETENSIÓN DE VERDAD DOCTRINAL + REPRESENTACIÓN DIVINA + CONSISTENCIA DOCTRINA-ACCIÓN.
Como puede verse, los términos de la ecuación dependen de los axiomas básicos mencionados arriba:
- Dios requiere algo (1)
- Dios tiene como favoritos a quienes le obedecen (4)
- Los mejores entre sus favoritos lo representan (3, 7)
- Los representantes de Dios escriben, interpretan y difunden la Verdad Absoluta (consecuencia lógica de 4 y 10)
- Los representantes de Dios tienen Poder y Autoridad (consecuencia lógica de la anterior)
CONCLUSIÓN
Vemos entonces que las teologías construidas sobre los axiomas básicos de las religiones generan una tremenda influencia en el curso de los hechos del mundo, en tres ámbitos:
- Origen, reproducción y justificación de los principios de desigualdad, competencia, afán de posesión, exclusión, exclusivismo, dominación, opresión y explotación de los desfavorecidos, entre otras situaciones. Todo ello, a pesar de que el Amor, la Solidaridad, la Compasión, etc., constituyan la esencia aparente –o real- de la doctrina, sin embargo, el peso simbólico previo y no evidente de las creencias matrices, logra desplazar e imponerse a la doctrina manifiesta.
- La Fusión o Asociación entre el Poder y la Religión en sus diversas formas.
- El dominio psíquico de millones de personas, lo cual representa un enorme poder de manipulación, dominación e influencia con implicaciones directas sobre la política, la economía, la educación, los mass media, las normas sociales y demás aspectos de la vida socio-cultural.
Si nos percatamos de que gran cantidad de nuestras creencias y cultura están basadas en las ideas de que Dios necesita y exige cosas, que al no recibirlas de los humanos se separa de ellos, que los seres humanos estamos por ende también separados y que debemos competir por los recursos escasos del mundo que Dios como parte de su castigo impuso a los seres humanos, y que esa competencia puede y debe en ocasiones –muchas veces ordenada por Dios-, ser a muerte, nos haremos una idea de la tremenda influencia que ha ejercido y ejerce esta proto-teología, que a pesar de manifestarse de muy distintas maneras en las distintas religiones, sobre todo en tres de las más numerosas y poderosas –cristianismo, islamismo, judaísmo-, conserva prácticamente incólume, desde hace milenios, sus concepciones fundamentales.
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La transformación cultural hacia nuevos paradigmas de desarrollo humano, pasa por tanto, por la modificación y cambio profundo de estas creencias básicas, ya que de mantenerse ellas, originarán la reproducción de la misma cultura que se plantea superar, por más que se apliquen intentos de cambio conductual a partir de la mera sustitución de sistemas políticos, sociales o económicos.
Sección:Noviolencia Lunes 22 de agosto de 2005
[Importantísimo texto. Un artículo de cabecera para quienes luchan por desmantelar el sistema violento e injusto en el que vivimos. El antropólogo Ashley Montagu desbarata en unas pocas lineas la ultima ratio ideológica del sistema de dominación, patriarcal-militarista y capitalista: la maldad intrínseca del ser humano; la violencia, la agresividad y el egoismo innato de las personas. Si los humanos hemos nacido, por el contrario, para la cooperación, para jugar, amar y vivir, y sólo la frustración de estos impulsos conduce a la agresividad y la violencia, ¿a qué otra mentira tendrán que agarrarse para justificarnos los ejércitos y el resto de este chiringuito como lo único posible? Montagu rechaza en este artículo publicado en El País (cuando todavía podía leerse) la idea de la violencia como instinto, así como las falacias del hombre primitivo o salvaje. El texto hace hincapié en que la guerra es una elaboración sofisticada del ser humano urbano.]
El mito de la violencia humana
Ashley Montagu
¿Por qué está el mundo tan lleno de agresividad? ¿Por qué son tan frecuentes la hostilidad y la crueldad entre los seres humanos? ¿Por qué se amenazan entre sí las naciones con el exterminio nuclear? ¿Por qué aumenta la delincuencia prácticamente en todas partes? ¿Cuál puede ser la respuesta? La más cómoda es, desde luego, afirmar que el ser humano es un ser imperfecto, nacido en pecado y agresivo por naturaleza. Además, esta explicación es satisfactoria para casi todo el mundo, porque a quien nace predeterminado no puede culpársele por su forma de comportarse.
Muchos escritores, científicos, dramaturgos y cineastas han apoyado la concepción de la supuesta maldad innata del ser humano. Si por todas partes se manifiesta la violencia y la agresividad, ¿cómo podemos negar que la agresividad sea instintiva, que pertenezca a la propia naturaleza humana? Así se llega a una explicación. La explicación que lo explica todo.
La verdad es, sin embargo, que una interpretación tan gratificante nos hace sentirnos muy tranquilos, nos libera de toda culpabilidad, nos exime de la responsabilidad de hacer todo lo que podamos para reducir la violencia que se manifiesta en nuestra convivencia y en el mundo en general. Pero las respuestas que lo explican todo, de hecho no explican nada. Como escribió el gran filósofo inglés John Stuart Mill, "de las posibles maneras de eludir las influencias de la moral y la sociedad sobre la mente humana, la más corriente es la de hacer responsable de las diferencias de comportamiento y carácter a diferencias naturales innatas".
Permítasenos, por tanto, analizar lo que algunos conocidos escritores y otras personalidades relevantes han dicho sobre el tema de la violencia humana; y veamos después si estas opiniones pueden mantenerse a la vista de los hechos.
William Golding cuenta en su novela El señor de las moscas la historia de un grupo de niños en edad escolar abandonados en una isla, que se convierten en arquetípicos salvajes y comienzan a perseguirse unos a otros. Golding dice que su novela es "un intento de analizar los defectos de la sociedad a la luz de los defectos de la naturaleza humana". Pero la verdad es que no busca las razones de nada; simplemente, parte de la idea de que tanto la sociedad como la naturaleza humana están programadas para la crueldad, el sadismo y el crimen.
Instinto de muerte
A la vista de su brillante y terrible narración, es verdaderamente difícil sostener que los hechos reales que se han producido en situaciones parecidas a la descrita en la novela de Golding no apoyan sus conclusiones. Por ejemplo, a comienzos de los años sesenta, durante un viaje rutinario de una isla a otra, unos melanesios dejaron en un atolón seis o siete niños de edades comprendidas entre dos y doce años, con la idea de recogerlos poco después; pero sobrevino una tormenta que les impidió regresar hasta pasados varios meses. Cuando los niños fueron rescatados se descubrió que se habían portado a las mil maravillas: habían aprendido a buscar agua potable, se alimentaban sobre todo de pescado, eran capaces de construir refugios y, en líneas generales, habían construido una comunidad en buena convivencia, sin luchas, peleas ni problemas de liderazgo.
Konrad Lorenz, el investigador austriaco que fue premio Nobel por sus trabajos sobre el comportamiento animal, se esforzaba por demostrar en su muy leido libro sobre la agresión que el intinto de lucha humano dirigido hacia sus congéneres es la causa de la violencia contemporánea. Antes que él, Freud había defendido la misma idea con la definición del instinto de muerte, que orientaba el comportamiento del hombre hacia la destrucción y la guerra. El dramaturgo Robert Ardrey defendió la misma tesis en sus libros "African Genesis (Génesis en Africa)", "The territorial imperative" y otros. Y el etnólogo Desmond Morris llegó aún más lejos en su libro "El mono desnudo" afirmando que "es una tontería que debatamos sobre controlar nuestros sentimientos de territorialidad y agresividad", ya que nuestra propia naturaleza, puramente animal, "nunca lo permitirá":
Desgraciadamente, la mayoría de los escritores que han tratado el tema de la naturaleza humana han sido incapaces de discriminar entre sus prejuicios y las leyes de la naturaleza humana. Otro de estos prejuicios consiste en creer que el comportamiento agresivo del hombre es instintivo. No hay en parte alguna pruebas de ninguna clase de que los seres humanos tengan verdadero instinto. Y, por otro lado, hay muchas pruebas de que todo comportamiento agresivo -como todo comportamiento profundamente humano- es aprendido.
La característica más destacada de la especie humana es su educabilidad, el hecho de que todo lo que sabe y hace como ser humano ha de aprenderlo de otros seres humanos. Y esto lo ha ido aprendiendo en sus cuatro millones de años de evolución, a partir del momento en que los hombres hubieron de abandonar la vida en los árboles -que escaseaban a causa del descenso de lluvias- y asentarse en llanuras abiertas donde tenía que cazar para subsistir. En la caza son muy importantes la cooperación, la capacidad para solucionar rápidamente los problemas imprevistos y la adaptabilidad. Los instintos que predeterminaran el comportamiento no hubieran tenido ninguna utilidad en el nuevo nivel de adaptación hacia el que los seres humanos habían evolucionado: la parte aprendida, hecha por el ser humano, del entorno; en otras palabras, la cultura. Lo que hacía falta era saber cómo abrirse paso en un entorno creado por el hombre, y las reacciones biológicamente predeterminadas resultaban inútiles ante situaciones para las que habían sido pensadas ni eran apropiadas. Hacían falta respuestas, no reacciones; era preciso crear soluciones ante los nuevos y siempre cambiantes desafíos del entorno.
El instinto constituye un tipo de inteligencia recurrente que otras criaturas poseen y que las hacen mantenerse siempre en el mismo lugar en la escala biológica. Pero no es eficaz en el versátil entorno humano: ésta s la razón por la que los humanos no tenemos instintos de ninguna clase. La especialidad del ser humano es ser no especializado, capaz de adaptarse a lo imprevisto, maleable y flexible.
De la misma manera, las condiciones en que se desarrolló la evolución del ser humano a lo largo de los últimos miles de años hicieron muy importante la capacidad de cooperación.
Los grupos humanos eran muy pequeños hasta hace aproximadamente 12000 años; los constituían entre 30 y 50 individuos. En tales sociedades, cuyas actividades principales eran la recolección y la caza, la ayuda mutua y la preocupación por el bienestar de los demás -la cooperación- no sólo eran muy valoradas, sino que constituían condiciones estrictamente necesarias para la supervivencia del grupo. Los individuos agresivos no hubieran prosperado en tales sociedades. Por tanto, es muy improbable que pudiera haberse desarrollado algo parecido a un instinto de agresión, y mucho menos un instinto de territorialidad.
Por lo que al instinto de territorialidad respecta, conviene señalar qu ninguno de los grandes simios (ni el gorila, ni el chimpancé, ni el orangután) ni la mayoría de los monos que han sido estudiados poseen tal instinto. Sin embargo, como estos hechos contradicen las teorías de Ardrey, Morris y Lorenz, ellos los pasan por alto alegremente. Estos escritores escogen, a menudo, exclusivamente los aspectos de la realidad que vienen a demostrar sus teorías, aunque estos sean forzados o simplemente erróneos.
Falsas interpretaciones
Resultaría imposible examinar aquí los muchos errores en que incurren los citados escritores, pero sus teorías han sido estudiadas en detalle y rebatidas en mi libro "La naturaleza de la agresividad humana" y en otros dos volúmenes de los que he sido editor, "Man and agression" y "learning non-agression". Aquí sólo es posible analizar algunos de los errores y falsas interpretaciones en que caen estos escritores.
Tratando de demostrar que la agresividad es algo inherente a la naturaleza humana, Lorenz cita un estudio sobre los indios norteamericanos Utas, argumentando que "llevan una vida salvaje basada casi enteramente en la guerra y las razzias" y que, por consiguiente, "debe haber habido entre ellos un proceso muy intenso de selección, que ha dado como resultado un nivel de agresividad muy alto". Lorenz añade que "es bastante probable que esto produjera cambios en la herencia genética... en un período de tiempo corto". La violencia, los homicidios, los suicidios y las neurosis son para Lorenz pruebas de la agresividad innata de los Utas.
Pero el profesor Omer Stewart, máxima autoridad científica que ha estudiado esta tribu, ha demostrado que Lorenz está bastante equivocado. Ni los Utas fueron nunca belicosos ni estuvieron dominados por la violencia, la muerte, el suicidio y la neurosis. Lorenz habla repetidas veces de la belicosidad del hombre primitivo, pero no existe ninguna prueba de esto, e incluso es muy probable que no tuviera el más mínimo espíritu guerrero. Si el hombre primitivo hubiera sido belicoso no habría sobrevivido durante mucho tiempo, dado que el número de individuos que formaban los pueblos cazadores-recolectores era pequeño.
El mito de la territorialidad
Las pruebas que tenemos señalan que las guerras -esto es, los ataques organizados de un pueblo a otro- no comenzaron a producirse hasta el desarrollo de las comunidades urbanas, hace no más de 10000 años.
Por lo que hace a la territorialidad, defendida por Ardrey como una tendencia innata a ocupar y defender un territorio exclusivo, se trata de un mito más. Los seres humanos se comportan de muchas y muy diferentes maneras en lo relativo al territorio.
Algunos están apegados a sus territorios y defienden celosamente sus fronteras; otros, como los esquimales, carecen del sentido de la propiedad territorial y reciben bien a cualquiera que decida instalarse entre ellos. Los pueblos cazadores-recolectores viven a menudo sobre territorios cuyas fronteras se superponen y éstas nunca son motivo de conflicto de ninguna clase. Hay otros grupos tribales que se adaptan pacíficamente a la invasión de sus tierras marchándose a otro lugar. Para otros no constituye ningún problema abandonar sus tierras para ir a otras más adecuadas a sus objetivos.
Los grupos y la agresividad
En esencia, unas sociedades tienen sentido de la territorialidad y otras no. Y esto no tiene nada que ver con la tendencia o instinto, y sí mucho con lo que esos pueblos han aprendido a pensar y sentir sobre el territorio.
Morris habla de los grupos como un elemento que provoca las reacciones agresivas. La agresividad que en ellos surge no es una reacción, sino una respuesta; no es innata, sino aprendida. Los grupos en sí mismos no provocan la agresividad. Los indios asiáticos, los todas y los bihor del sur de la India, los hadza de África, los punan de Borneo, los pigmeos de la selva de Ituri, los arapesh del río Sepik (Nueva Guinea), los yamis de la isla de Orchid (cerca de Taiwán), los hopi y zuni de Norteamérica y otros muchos pueblos, como los tasaday de Mindanao (Filipinas), son comunidades no agresivas. Se podría decir, por supuesto, que tales pueblos han aprendido a controlar su agresividad innata. Pero esto implicaría asumir que existe algo así como un agresividad no aprendida, un deseo natural de herir a los demás. Hasta que alguien pueda darnos una mínima prueba de tal cosa, parece más razonable pensar -basándonos en las pruebas reales que tenemos- que no había una agresividad innata en un principio y que los citados pueblos no agresivos son así porque no han aprendido a reaccionar con agresividad ante ninguna situación.
Los hechos demuestran que el ser humano no nace con un carácter agresivo, sino con un sistema muy organizado de tendencias hacia el crecimiento y el desarrollo en un ambiente de comprensión y cooperación. Hay pruebas de que las tendencias humanas básicas están dirigidas hacia el desarrollo a través de la capacidad para relacionarse con los demás de manera cada vez más amplia y creativa, haciendo más fácil la supervivencia. Cuando estas tendencias básicas de comportamiento se frustran, los seres humanos tienden hacia el desorden y a convertirse en las víctimas de los otros humanos igualmente afectados por estos desajustes.
La salud es la capacidad de ser humano
La salud es la capacidad para amar, para trabajar, para jugar y para usar la propia inteligencia como una herramienta de precisión. Los humanos han nacido para vivir, como si vivir y amar fueran una misma cosa. Para amar hay que aprender a amar y sólo se aprende a hacerlo cuando se es amado. El afecto es una necesidad fundamental. Es la necesidad que nos hace humanos. De ahí que una persona que no haya sido así humanizada durante los seis primeros años de su vida padezca un proceso de deshumanización que le lleva a comportamientos destructivos, aprendidos en un intento desordenado y equivocado de adaptarse a un mundo también desordenado y provocador de tensiones. De estos desórdenes surgen toda la agresividad y los enfrentamientos violentos, tanto a escala individual como colectiva.
Muchos profetas apasionados han predicado largamente las virtudes del amor, pero pocos han señalado por sí mismos el camino. El significado de una palabra radica en los actos en que se manifiesta; al amor se le ha atribuido una significación ritual, pero casi nunca ha expresado su significado real como compromiso en el sentido de algo que se practica, de algo que es parte de nuestro comportamiento diario. Recordemos siempre que la humanidad no es algo que se hereda, sino que nuestra verdadera herencia reside en nuestra capacidad para hacernos y rehacernos a nosotros mismos. Que no somos criaturas, sino creadores de nuestro destino.
http://www.antimilitaristas.org/article.php3?id_article=1920